Más allá del tutú blanco: barreras raciales en el mundo del ballet
RESUMEN
Las compañías de ballet clásico continúan reproduciendo, en gran medida, la tradición europea que ha definido esta disciplina desde sus inicios en las cortes aristocráticas del Renacimiento. Este legado ha establecido no solo la estética del ballet: líneas, proporciones y estilización del cuerpo, sino también quiénes podían y debían ocupar el escenario. Durante siglos, estos cánones se construyeron alrededor de la piel blanca, la elegancia asociada a las élites europeas y un ideal corporal rígido que dejaba fuera a la mayoría de quienes no encajaban en esos parámetros.
PALABRAS CLAVE: Ballet, racismo, barreras estructurales, estereotipos raciales, estereotipos culturales
PROBLEMA
Este trabajo tiene como objetivo analizar los obstáculos que enfrentan los bailarines negros en su día a día para integrarse en compañías de ballet, como consecuencia de los estereotipos que todavía perviven en este arte. Bailarines como Misty Copeland (ABT), Guillaume Diop (Opera de París) o Chloe Lopes Gomes (Staatsballet de Berlín), han denunciado situaciones de discriminación en el ballet.
HIPÓTESIS
Los bailarines negros tienen menos posibilidades de entrar en las principales compañías de ballet por las estrictas normas institucionales. Estos reproducen los estereotipos raciales y culturales eurocéntricos y como consecuencia mantienen prácticas discriminatorias tanto a nivel de formación como a nivel profesional.
VARIABLES
Estereotipos raciales: son ideas o creencias preconcebidas y generalizadas sobre características físicas, psicológicas o culturales de personas basadas en su origen étnico o racial. Estos estereotipos son a menudo negativos, se extienden socialmente, no son objetivos y pueden conducir a la discriminación, afectando derechos fundamentales como el acceso al trabajo oa la vivienda. Desafortunadamente, estos estereotipos se transmiten a través de discursos, prácticas sociales, o incluso en materiales educativos y requieren un desmantelamiento activo para lograr la igualdad.
Estereotipos culturales: son prejuicios basados en simplificaciones y generalizaciones de las características, comportamientos y creencias de un determinado grupo cultural. Estos estereotipos son dañinos porque limitan la compresión, las oportunidades individuales y fomentan la discriminación.
Barreras estructurales: son obstáculos presentes en la organización social, económica o política de una sociedad que impiden la igualdad de oportunidades, el acceso y la participación de ciertos grupos de personas.
INTRODUCCIÓN
El ballet es una disciplina con tradición europea que ha incorporado a lo largo de los siglos una serie de normas a nivel estético, corporal y cultural, en las que se refleja un canon blanco y occidental. Aunque hoy en día se ha avanzado hacia discursos más inclusivos y diversificados, las grandes compañías de ballet a nivel internacional, continúan exhibiendo una representación limitada de bailarines negros en sus roles protagonistas y cuerpos de baile. Esta situación plantea preguntas relevantes sobre estructuras de poder, criterios de selección y barreras sociales que impiden una participación equitativa.
El tema es multifactorial y aborda aspectos históricos, sociales, culturales y artísticos. A lo largo del tiempo, los bailarines negros se han enfrentado a múltiples barreras en el mundo del ballet, un arte históricamente dominado por estándares euro centristas de técnica y estética. Sin embargo, su presencia ha sido y es fundamental para la diversificación y transformación del mundo del ballet en el mundo. Esto no solo se sustentaba en el racismo estructural, sino también en esos estándares de lo que debían representar el cuerpo en el ballet: piel clara, rasgos europeos, cuerpos delgados y uniformes.
"La figura delgada “incorpórea” que la estética balletista impone, es una afirmación metafórica, mensurable sólo dentro de los signos de un código específico. Basta una rotura en esos signos, en cuanto al peso, y el código se estremece. La idealización de la no corporeidad – función simbólica heredada del Romanticismo – es el ballet lo que a la pintura aquello que alguien denominó imagen de lo visible y lo ideal” (Wirth 2007).
A modo de ejemplo, podemos hablar del pelo. El pelo es un fuerte símbolo de identidad. El ballet en su tradición busca un pelo con unas características concretas que no tienen los bailarines negros. Proporciona una importante simbolización y unos significados que son específicos de un contexto cultural concreto. En este sentido, podemos decir que “el pelo no es natural, sino social” (Velasco Maíllo 2007).
El racismo estructural se manifiesta en sistemas que favorecen a ciertos grupos sobre otros (no solo individualmente). En el ballet, esto incluye desde la selección de repertorio hasta la elección de vestuario, maquillaje y zapatillas, que siempre han sido pensados para pieles blancas.
Como dice Virginia Johnson (2018), directora artística de Dance Theatre “no se trata de las zapatillas, sino de quién es parte del ballet y quién no (...) Es una señal de que el mundo se abre para ti”. Antes las bailarinas usaban maquillaje para pintar sus zapatillas o las teñían.
Lejos de pretender una ruptura con la tradición, lo que se pretende es una transformación. El objetivo no es despojar al ballet de su herencia, sino ampliarla para incluir una mayor diversidad de cuerpos, estéticas y narrativas que reflejan el mundo actual. Esto no solo amplía las posibilidades expresivas de este arte, sino que lo revitaliza como forma cultural viva, capaz de dialogar con la sociedad y sus procesos de cambio y evolucionar sin perder su esencia.
ESTUDIO DE CASO. ADÁN PRECIOSO
Precious Adams en Raymonda, ENB Fotografía: Johan Persson
Nació en Cantón, Michigan, Estados Unidos en 1994 y actualmente es solista en el English National Ballet (ENB).
Precious Adams comenzó a estudiar ballet clásico a los nueve años con Sergey Rayevskiy en la Academia de Ballet Clásico Ruso en Wixom, Michigan. Participó en diferentes cursos de verano con el American Ballet Theatre (ABT) formándose con Kevin Reeder y Franco de Vita y donde consiguió dos veces la beca Catherine Zeta Jones. Con una vez años se fue a Toronto a la Escuela Nacional de Ballet de Canadá ya los catorce fue seleccionado para estudiar en la Academia de Danza Clásica Princesa Grace en Monte-Carlo. En 2014 ganó doblemente el Prix de Lausanne. En 2018 ganó el premio Artista Emergente en los Premios Nacionales de Danza de Reino Unido, después de ser ascendida a Primera Artista en 2017.
En 2011 fue seleccionada para participar y formarse durante dos años en la Academia de Ballet Bolshoi donde estudió con Natalia Igorevich Reivich y Marina Leonova. Mientras estaba en Moscú denunciaba que había sido víctima de racismo y discriminación por ser negra. Afirmó haber sido excluida de varias funciones por el color de su piel. Frases como “Intenta frotarlo para eliminar el color negro”, “Que buscara un tratamiento para aclarar la piel” o que su maestra la dijera antes de una actuación que se “limpiara” para que se pareciera más a lo que los directores esperaban de las bailarinas. En una entrevista con The Moscow Times dijo que algunos profesores habían intentado defenderla, porque sabían que eso era injusto y que ella podía hacer lo que las demás bailarinas igual de bien o mejor, pero que dependían de los que los directores dirían. La Academia dijo no haber recibido ninguna queja oficial de discriminación.
Pero no solo la discriminación o el racismo se observa en las palabras o en la exclusión de ciertos papeles clásicos en el ballet, sino también en la ropa. Las medias y las zapatillas, como hemos dicho anteriormente son de color claro, rosado-pálido o blanco, de cara a las pieles blancas. En el caso de Precious, en 2018 se negó a seguir usando medias rosas en sus representaciones. Las medias debían ser marrones y aunque recibieron críticas por parte de la industria del ballet, recibió todo el apoyo de la entonces directora del ENB Tamara Rojo: “Los tiempos cambian, es solo una evolución natural que estas cosas sean cuestionadas” (Rojo, 2018). Precious dijo que "cambia la estética. Tú quieres que haya continuidad entre la parte de arriba y la parte de abajo de tu cuerpo y ahí hay una gran desconexión si me pongo medias rosas".
Precious es una bailarina poderosamente atlética, con una sensibilidad clásica profundamente arraigada. Su dedicación y formación la han dotado de una gran versatilidad: el juego de pies francés articulado de su tiempo de estudio en Mónaco y la flexibilidad y el amplio puerto de bras del Bolshoi. Su participación en diferentes roles va desde los clásicos como Aurora en La bella durmiente, a obras de Kenneth McMillan, William Forsythe o Mats Ek.
Esto no es una batalla aislada de Precious, sino que otros bailarines insisten en que todavía hay compañías que creen que las personas negras no tienen el cuerpo “correcto” o que no cumplen con los estándares clásicos, por lo que las barreras de acceso son muy altas. Como dice Carlos Acosta el ballet no es una cuestión de raza, sino de posibilidades, que es otra cosa. Se trata de que, si eres un bailarín negro, chino o latino y tienes el talento de convencer de que puedes ser “Romeo”, no me juzgues por las apariencias. (Acosta, 2019)
Transformar el ballet implica replantear su historia, sus prácticas y sus estándares, pero también abrir un espacio a nuevas narrativas corporales. El movimiento por la inclusión está demostrando que el ballet, como cualquier otro arte, puede evolucionar sin perder su esencia, y que hacerlo no solo beneficia a quienes históricamente han quedado al margen, sino a toda la comunidad artística.
METODOLOGÍA
Para este trabajo se ha hecho una revisión bibliográfica de libros relacionados con el ballet y con la Antropología Social y Cultural y de diferentes artículos en Internet. Se ha accedido a las páginas de diferentes compañías y se ha comprobado el elenco. Además, se ha realizado un estudio de caso: Precious Adams, solista del ENB
Las compañías de ballet a las que accedieron son: The Boston Ballet, American Ballet Theatre, Pacific Northwest Ballet, Dance Theatre of Harlem, Ballet Nacional de Cuba, São Paulo Companhia de Dança, Australian Ballet, New Zealand Ballet, Ballet de l'Opéra de París, Staatsballett Ballet, Royal Ballet London, English National Ballet, Compañía Nacional de Danza, Ballet de la Scalla de Milán, Het Nationale Ballet, Bolshoi Ballet, Mariinsky Ballet y el Ballet Nacional de Japón.
CONCLUSIÓN
Después de haber hecho un recorrido por diferentes compañías de ballet clásico, podemos decir que, a día de hoy hay más diversidad étnica en ellas y que la situación ha mejorado. Hay más conciencia pública y se ve una evolución positiva. Hay bailarines principales en muchas compañías y cuerpos de ballet, pero hay compañías donde no hay apenas bailarines negros.
BIBLIOGRAFÍA
Wirth, I. “Después de Giselle. Estética y Ballet en el siglo XXI” (2007), pág. 301. Editar. Advana Vieja.
Velasco Maíllo, HM "Cuerpo y espacio. Símbolos y metáforas, representación y expresividad de las culturas" (2007) Edit. Universitaria Ramón Ar.
Álamos, M. 2018 “Bailarina afroamericana de Academia de Nueva York se niega a usar medias rosadas porque no van con su piel” Emol. www.emol.com
www.pointemagazine.com En el interior de nuestra sesión de fotos de portada con Precious Adams del English National Ballet.
Adams, P. “ Confesiones de una estrella del ballet ” Sadler's Wells.
Adams, P. Finalista del concurso Bailarín Emergente 2018. ENB.
Alves Da Silva, EJ “Tiñendo los actos blancos: Bailarines negros en la danza clásica” Conservatorio Superior de Danza “María De Ávila” Madrid. Curso académico 2021-22.
Marshall, A. 2018 “Llegan las zapatillas de ballet marrones, doscientos años después de las blancas” The New York Time. www.nytime.com .
Hernández Beltrán, Ruth. E. 2019 “Carlos Acosta considera que hoy hay más diversidad racial en la danza” La Vanguardia. www.lavanguardia.com
Biografía
Amaia Castresana Palma es Técnica Superior de Laboratorio y licenciada en Antropología social y Cultural. Actualmente trabaja como técnico de laboratorio en el Hospital Universitario de Cruces, en Bizkaia (País Vasco, España). Apasionada de la danza, especialmente del ballet, disciplina que practica desde hace varios años.
Correo electrónico de la autora: suhar@outlook.es